Alternativas al plástico: de alcachofa a envase compostable

Cada año arrojamos al mar 8 millones de toneladas de plástico, según cálculos de Greepeace. La mayoría son plásticos de uso efímero, cuya vida útil no ha superado los 20 minutos y que, en cambio, tardará cientos de años en descomponerse. Para frenar esta terrible tendencia es necesario apostar por alternativas sostenibles que el lugar de acumularse en los cubos de basura, puedan reaprovecharse. En esta línea trabajan los españoles Feltwood, que han sido capaces de transformar desechos vegetales en una materia prima que ofrece unas propiedades similares a las del plástico o la madera.

“Hemos desarrollado varias tecnologías que permiten transformar residuos agrícolas vegetales en materiales industriales para múltiples aplicaciones”, explica Óscar Longares, responsable de Desarrollo de Negocio de la startup. En concreto, gracias a los diferentes procesos se pueden fabricar diversos compuestos con múltiples propiedades: desde materiales ligeros y resistente a los golpes, indicado para los embalajes de protección, hasta productos para el aislamiento térmico y acústico empleados en el sector de la construcción así como materiales compactos, rígidos de gran dureza.

Así, estos procesos pueden convertir las podas de un huerto, los restos de alcachofas u otros desechos no aprovechables para el consumo humano en materiales con características técnicas muy distintas con los que fabricar, por ejemplo, bandejas para fruta, elementos para embalaje o cualquier otro producto como juguetes, muebles e incluso elementos aislantes.

DEMANDA DE SOSTENIBILIDAD

“Nuestros clientes puedan transformar sus residuos en materia prima o bien fabricar con ella los artículos que su mercado, cada vez más exigente en lo que a materiales biodegradables se refiere, les demande”, detalla Longares sobre las posibilidades que ofrece esta tecnología con la que se reduce el uso de plásticos y el aprovechamiento más rentable de los residuos en el sector agrario.

La propuesta de Feltwood ha sido recientemente galardonada con el Premio Emprendedor XXI en la categoría de Impact Tech por este innovador proceso de transformación que ofrece una solución conjunta a varios problemas medioambientales como son la gestión de los residuos agrarios, la contaminación por plásticos y la fabricación de materiales más sostenibles ofreciendo una alternativa.

“Ofrecemos una versatilidad de productos que pueden ser fabricados con unas características técnicas excepcionales. Además, nos caracterizamos porque no utilizamos plásticos, adhesivos ni aglomerantes en nuestros productos ya que recurrimos a fibras vegetales al 100% por lo que son biodegrables, reciclables e incluso compostables”, explica Longares, quien señala así el camino a seguir para lograr reducir de forma significtaiva nuestra producción de resiudos plásticos.

Publicado en El Mundo el 10/06/2019 por Pablo Ramos Delgado.

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